Locos por la Pesca

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Coto de Las Viniegras

Zona media del coto.Aguas abajo del contraembalse de Piarrejas arranca el coto de "Las Viniegras", un coto frío, de verano, de finales de temporada que depara sorpresas el día menos pensado, tanto de grandes pescatas como el más estrepitoso "bolo".
Tiene abundantes truchas de pureza extraordinaria, tanto que buena parte de los reproductores de la piscifactoría de Brieva, propiedad de la Comunidad Autónoma, proceden de la zona. Y en el caso del río Portilla la pureza llega a tales extremos que los biólogos llegan a hablar de una subespecie. La trucha es, pues, brava, musculosa y esquiva y lista como pocas. Su fuerza nos inducirá a engaño sobre el peso en numerosas ocasiones. Por eso, siempre habrá que dilucidar sobre el grosor del bajo de línea. Con el 14 puede resultar difícil el engaño y con el 12 uno se arriesga a romper al primer envite.

El coto tiene 8,2 kilómetros y dos tramos, uno de ellos en su parte más alta destinado a la pesca "sin muerte". Es la zona más fácil de andar, pero también la más pescada gracias a la facilidad de accesos. La zona es ideal para los mosqueros y vadeable de una orilla a otra casi por cualquier lado. El cauce está lleno de grandes pozas, largas tablas a la sombra de choperas y suaves torrenteras.

Vista aguas abajo del puente de la hiedra.

La zona inferior del coto está consorciada entre Medio Natural y la Sociedad Provincial de Caza y Pesca de Logroño. El tramo tiene unos accesos bastante más difíciles. Sin duda hay tramos mucho menos pescados que otros. Se suceden las pequeñas tablas con torrenteras y pozas en medio de una espesa vegetación. Es recomendable andar con cuidado por el peligro de accidentes. Entre el comienzo del coto y el "puente de la hiedra" hay unas hermosas tablas que rozan con el vedado de "La retorna", donde hay grandes ejemplares. Aguas arriba hay unas deliciosas torrenteras que discurren entre cortados hasta el límite de la zona de "Barro colorao", hoy zona vedada. Paren aquí el coche junto a la carretera y miren al río en esta zona para que vean deambular las truchas en la tabla.
Mi consejo es pescarlo con la temporada bastante avanzada, a partir de mediados de junio. Entonces uno podrá madrugar y pescar el amanecer, digerir un buen almuerzo en la popular "Venta de Goyo" y volver al río cuando más calienta y continuar hasta el sereno.

La venta es un hotelito coqueto a pie de río, con restaurante incluido y excelente cocina. El lugar es un punto de encuentro de cazadores y pescadores de la región y tiene calidad más que sobrada para su recomendación.

El cauce es amplio y divertido para la pesca y las aguas limpias como un espejo porque no hay un solo vertido. Sin duda alguna, conviene reseñar, que es un coto muy "irregular", aunque las más pequeñas no fallan casi nunca. El motivo no es otro que la frialdad de sus aguas.

Bajo el vedado de "La Retorna" y ya en aguas libres, el río va muy encajonado y se hace difícil el descenso desde la carretera para aquellas personas que no tengan unas ciertas condiciones físicas y esten dispuestas a andar por sendas estrechas y con una pendiente muy pronunciada. Se trata de una zona libre muy hermosa y con una buena población piscícola.

Zona de pesca sin muerte. ATENCIÓN a los cables de alta tensión.

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