Los bajos de línea trenzados absorven muy bien el impacto del clavado y gracias a las lazadas de los extremos son muy prácticos en el momento de ser cambiados. El problema surge cuando se nos rompe el trenzado y debemos de hacer otra lazada. Aquí se muestra cómo hacerlo de una forma sencilla y fiable.
En la primera imagen, pasamos una aguja por el interior del trenzadillo ( que es hueco ). En el segundo paso sacamos la aguja, formando una pequeña lazada, que aseguraremos con una gotita de cianocrilato.

