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dibujo flechaVINIFICACIÓN DE LOS VINOS - MACERACIÓN CARBÓNICA

En el método de maceración carbónica el racimo se vierte entero en los lagos de fermentación. Un porcentaje de las uvas (alrededor del 20%) se rompe por el propio peso de la vendimia y sufre un proceso de fermentación alcohólica; otro 20% de las uvas se mantienen enteras intactas y en ellas se produce una fermentación intracelular. El resto de la vendimia -un 60%- realiza los dos procesos: fermenta el interior de la uva, ésta se rompe por el propio proceso y es sometida a fermentación alcohólica.

Después de unos días de fermentación, la pasta comienza a escurrirse. Al mosto que se recoge procedente de la primera vez que se abre el depósito se le llama lágrima o yema. Es muy afrutado, con poco grado y color. Al mosto que escurre posteriormente se le denomina medio y tiene ya mayor color y grado. Al procedente de voltear y prensar suavemente la pasta se le conoce con el nombre de corazón y es ya un vino con cuerpo y mucho color y grado. Es el vino más caracterizado por la vinificación por maceración carbónica y el de mayor calidad.
A partir de este momento, los dos tipos de vinificación de vinos tintos coinciden. El vino se trasiega a nuevos depósitos, donde realizará la fermentación maloláctica, que aporta más finura y suavidad al vino.

Posteriormente, el vino se somete a procesos de clarificación y estabilización.

 

 

Con la colaboración de:

Fundación Cajarioja


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