En la Denominación de Origen Calificada
(DOCa.) Rioja han comenzado a elaborarse vinos de viticultura
ecológica.
Su elaboración es producto tanto de la utilización
de técnicas innovadoras, como de la recuperación
de las técnicas tradicionales propias de La Rioja.
Los vinos procedentes de viticultura ecológica
se encuentran sometidos a un doble control. Por una parte,
el propio del Consejo Regulador de la DOCa. Rioja, que los
acredita como vinos de Rioja, con toda su calidad y prestigio;
por otra, tienen que ser reconocidos por el Órgano
de Control de la Agricultura Ecológica de La Rioja
(Autoridad Pública de Control encargada de realizar
los controles
en virtud del Artículo 15 del Reglamento (CEE) nº
2092/91.), que certifica su elaboración a partir exclusivamente
de uva ecológica.
Cultivo
del viñedo
En la viticultura ecológica el
cultivo del viñedo se lleva a cabo sin la utilización
de herbicidas con laboreo mecánico. además,
en invierno se siembra una cubierta vegetal entre las cepas
para que haya un mayor reparto de los nutrientes de la tierra
y se reduzca el rendimiento de la viña.
Para el abono de los viñedos está
terminantemente prohibido el uso de productos químicos
industriales, por lo que se utiliza compost natural, estiércol
o sarmientos triturados.
Las plagas y las enfermedades que pudieran
aparecer son prevenidas o tratadas siguiendo métodos
culturales tradicionales o métodos biológicos
(confusión sexual). Los cultivos se tratan únicamente
con sales minerales naturales.
Proceso
de elaboración
Antes de proceder a la vinificación,
se seleccionan convenientemente la uvas que serán
sometidas a fermentación, proceso que se realiza
únicamente con las propias levaduras contenidas en
la uva o con la utilización de levaduras locales
seleccionadas.
La estabilización y clarificación
de los vinos se llevan a cabo, igualmente, mediante técnicas
naturales. Para clarificar los vinos se utilizan productos
naturales como clara de huevo, caseína, gelatina
vegetal o goma arábica. La filtración y estabilización
son realizadas por métodos físicos.
El órgano de control de la viticultura
ecológica fija también el contenido máximo
de sulfuroso total en los vinos, que no puede superar los
70 mg/l en los tintos jóvenes y los 100 mg/l en los
crianzas y reservas. Para blancos y rosados es de 80 mg/l.
Durante el proceso de embotellado se utilizan únicamente
productos reciclables -vidrio y corcho natural-, cápsulas
sin metales pesados y etiquetas con tintas ecológicas.
Por último, las bodegas depuran
totalmente los residuos procedentes de los trabajos de elaboración
y reciclan los orujos y las lías de fermentación
y decantación. Con unos y otros se elaboran abonos
ecológicos, que serán utilizados con posterioridad
para la fertilización de los campos. De esta forma
se completa el ciclo ecológico.