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| El cuidado de
la vid se realiza a lo largo de todo el año. |
El cultivo del viñedo exige numerosos
trabajos y cuidados durante todo el año. Nada más
finalizar la vendimia, el terreno cultivado demanda limpiar
y arar la tierra para que se airee.
El invierno es la época indicada
para la poda. La cepa sólo conserva los sarmientos
del año anterior y no se aprecian ni hojas, ni flores,
ni frutos. Es necesario suprimir los sarmientos del año
anterior y sólo se conservan las yemas que establece
la normativa de cada Consejo Regulador, que en el caso del
Rioja varía entre 10 y 12 yemas por cepa.
En primavera se vuelve a arar y
remover la tierra. Es el momento en el que comienzan a salir
nuevos brotes, de los que se eliminarán los que no
sirven y los que salen por debajo del injerto. Durante la
primavera, las vides florecen y son polinizadas. Comienzan
entonces a formarse los granos de uva. A finales de primavera
se vuelve a arar la tierra.
La época de verano es propicia
para arrancar las malas hierbas y tratar las viñas
contra posibles enfermedades. Los granos de uva engordan paulatinamente
y su color varía del verde brillante a un rojo pálido
-en el caso de las tintas- y amarillo claro, en las variedades
blancas.
Una vez que la uva alcanza al grado óptimo
de maduración -a comienzos del otoño-
se procede a la vendimia, la época del año de
mayor trabajo y en la que toda la zona del vino de Rioja inicia
una frenética actividad.
Con la colaboración de:
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