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05/05/2006 - RiojaWine.com [Ver noticia en web de origen]
Los 273 millones de litros calificados de la añada 2005 han ofrecido los índices de color y polifenoles más altos de la última década.
El Pleno del Consejo Regulador de la D.O. Ca. Rioja ha decidido otorgar la máxima valoración de "EXCELENTE" a la añada 2005 una vez comprobado que los vinos de esta cosecha han ofrecido los mejores parámetros de calidad de los últimos años. Así se deduce de los resultados del proceso de calificación que han debido superar todos los vinos elaborados para obtener el derecho a la Denominación de Origen Calificada Rioja, resultados en los que la cosecha 2005 destaca por alcanzar los valores más altos de la última década en dos importantes indicadores de la calidad: intensidad de color e índice de polifenoles totales.
La clave de esta excepcional calidad de la cosecha 2005 ha estado sin duda en la favorable climatología que acompañó durante todo el ciclo vegetativo y especialmente en la época de vendimia, permitiendo una correcta maduración y un excelente estado sanitario de la mayor parte de la producción. Una producción que no se vio afectada de forma sensible ni cuantitativa ni cualitativamente por la sequía generalizada que padeció España en 2005. Según el informe de los Servicios Técnicos del Consejo Regulador, la vendimia 2005 finalizaba el día 29 de octubre con resultados más que satisfactorios, ya que la uva entró en las bodegas en excelentes condiciones sanitarias y con parámetros analíticos que correspondían a una cosecha de extraordinaria calidad. Así lo corroboraban las impresiones manifestadas posteriormente por la mayoría de enólogos del sector, que coincidían en valorar como "excepcional", e incluso "nunca vista", la calidad de las uvas elaboradas, así como las condiciones tan idóneas para la crianza que presentaban los vinos, con altos índices de polifenoles, buena graduación alcohólica, gran estructura y equilibrio.
La cosecha 2005 no solo se ha mostrado generosa en cuanto a su calidad, sino también desde el punto de vista de su cuantía. En la vendimia 2005 había en producción un total de 59.212 hectáreas (54.567 hectáreas de variedades tintas y 4.645 hectáreas de variedades blancas), superficie de viñedo ha ofrecido un volumen de cosecha amparado por la denominación de 391,6 millones de kilogramos de uva, de acuerdo con los rendimientos máximos (6.500 kgs. por hectárea para variedades tintas y de 9.500 kgs. por hectárea para variedades blancas) fijados por el Consejo Regulador para esta vendimia con el fin de alcanzar el objetivo de optimización de la calidad que constituye una de las estrategias básicas de esta Denominación Calificada. En este sentido, los Servicios Técnicos del Consejo han constatado en esta campaña la actuación consecuente de los viticultores a la hora de aplicar las técnicas de cultivo más idóneas para alcanzar dicho objetivo, como la eliminación de racimos durante el envero ("poda en verde" o "aclareo") en muchas parcelas.
Riguroso proceso de calificación de los vinos
La calificación de los vinos de Rioja, única en España como corresponde a la superior categoría de D.O. Calificada que ostenta, proporciona un conocimiento muy concreto de la calidad de todos los vinos elaborados cada cosecha, depósito a depósito, lo cual supone una excelente base técnica para la evaluación global de la añada realizada por el Pleno del Consejo Regulador mediante un procedimiento estadístico establecido a tal fin con total objetividad. Tan solo 12 cosechas han sido consideradas "Excelentes" por el Consejo Regulador desde el reconocimiento de la Denominación en 1925, siendo las cinco últimas las de 2005, 2004, 2001, 1995 y 1994.
El mes de noviembre comenzaba el proceso de calificación de la cosecha 2005, con un programa de recogida de muestras en todas las bodegas elaboradoras por parte de los veedores del Consejo Regulador, muestras que deben ser representativas de partidas no superiores a 100.000 litros. Cada muestra ha sido analizada en el laboratorio de una de las Estaciones Enológicas de la D.O. y valorada por un comité de cata integrado por tres catadores, que forman parte del panel de cata externo con que cuenta el Consejo Regulador y al que pertenecen más de un centenar de expertos. El procedimiento para la valoración organoléptica está debidamente reglado, garantizándose la confidencialidad y anonimato de las muestras catadas.
Las 4.283 muestras presentadas a calificación han sido sometidas hasta el 31 de Marzo a este riguroso control analítico y de cata, que han debido superar cada una de ellas para tener derecho al amparo de la Denominación. Finalmente han sido calificados 273,1 millones litros (15,42 de blanco, 10,21 de rosado y 247,47 de tinto), siendo rechazadas por descalificación analítica o sensorial 65 muestras (1,89 millones de litros), un porcentaje relativamente pequeño que, dado el rigor que se aplica en los criterios de calificación, es claramente indicativo de la alta calidad del conjunto de la cosecha. El resto de vinos elaborados, hasta el total de 312,85 millones de litros presentados a la calificación, no ha sido calificado por corresponder a excesos de rendimiento en la producción.
INFORME: La cosecha 2005 en la D.O. Calificada Rioja
Evolución del ciclo vegetativo
El viñedo riojano experimentó un buen desarrollo a lo largo del ciclo vegetativo de la cosecha 2005 gracias a una climatología que, en términos generales, fue muy favorable para la obtención de una cosecha de alta calidad, destacando especialmente el perfecto estado sanitario que han presentado todas las variedades de uva.
El final del ciclo anterior se desarrolló con un buen agostamiento, ausencia de heladas y precipitaciones escasas. La parada vegetativa de esta campaña se caracterizó por escasas precipitaciones en forma de lluvia y moderadas de nieve en toda la Denominación, continuando la escasez de lluvias en los meses próximos a la brotación y durante la misma. La brotación es buena y dentro de las fechas normales en Rioja, lo que conlleva un adelanto de entre 7 y 10 días con respecto al año anterior. A finales de abril, los Servicios Técnicos del Consejo Regulador inician el seguimiento de los viñedos de referencia constatando, en general, un buen porcentaje de brotación del 100% de las yemas francas. Asimismo la fertilidad también es satisfactoria con valores de 1'2 y 1'6 racimos por brote, en variedades tintas, y algo inferior en la variedad viura.
El viñedo completó el cuajado en toda la denominación a mediados de junio, presentando un buen estado vegetativo y sanitario, y manteniendo los 10 días de adelanto con el ciclo anterior. En general, el tempranillo, graciano, mazuelo y viura cuajan bastante bien y con mayor irregularidad la garnacha, bastante afectada por corrimiento. De la comparativa de los 110 viñedos de referencia con los datos del año anterior, se deduce una mayor irregularidad y menor número de racimos por cepa en Rioja Baja y Alta y similar en Rioja Alavesa. En el mazuelo hay un alto número de racimos y también en la garnacha, aunque más irregular. Respecto al tamaño de los racimos se constata un tamaño similar en Rioja Alavesa, menor tamaño en Rioja Baja e irregularidad en Rioja Alta.
Respecto a las necesidades de agua hasta el final del cuajado, aunque las precipitaciones fueron moderadas en 2005, tuvieron una buena distribución a lo largo del ciclo fenológico, siendo suficientes para cubrir el período brotación-cuajado. En el mes de junio cayeron tormentas dispersas en gran parte de la denominación, que aportaron una buena cantidad de agua. No obstante, a partir de estas fechas las necesidades de agua en la vid son muy exigentes y el mes de julio fue especialmente seco, a pesar de lo cual, a finales de ese mes, el estado sanitario era muy bueno en general y el estado vegetativo bueno también, apreciándose una vegetación moderada y equilibrada. Aunque desde el mes de enero las precipitaciones fueran claramente inferiores a las de un año normal, el estrés hídrico padecido por las vides fue aceptable, acusándose puntualmente en viñedos de secano con suelos ligeros afectados por una moderada desfoliación basal. El riego se prohibió a partir del 1 de agosto en Rioja Baja y del 8 de agosto en el resto de la Denominación.
El envero se desarrolló con normalidad desde mediados de julio, continuando el ciclo con un adelanto de unos 10 días con relación al año anterior, pero dentro de la media habitual en la Denominación. Según las conclusiones del primer Control de Maduración realizado por el Consejo Regulador el 22 de agosto, la situación general del viñedo era excelente, tanto desde el punto de vista vegetativo como sanitario, y la evolución de la maduración correcta y ajustada en el tiempo a la media normal en la Denominación.
La vendimia
Los primeros días de septiembre se inicia la vendimia de forma puntual en la zona más oriental de Rioja, pero se frena debido al magnífico estado vegetativo y sanitario, así como al hecho de que las temperaturas son moderadas por el día y frescas por la noche, lo que propicia una ralentización de la maduración de los azúcares más acorde con la evolución de la maduración fenólica, ideal desde el punto de vista de la calidad. Será a partir del día 17 cuando se generaliza la vendimia en Rioja Baja, comenzando la vendimia de uva blanca en la zona centro. En esta situación de bonanza climatológica se lleva a cabo la vendimia de las variedades tintas en Rioja Alta y Alavesa desde la última semana de septiembre. Cuando queda de un 10 a un 15% de la cosecha por recoger comienza a partir del 12 de octubre un periodo de lluvias que dificultan la finalización de las tareas de vendimia y afectan al peso y características de la uva.
Tras casi dos meses de duración, como suele ser habitual, el día 29 de octubre se dio por finalizada la vendimia 2005 con resultados más que satisfactorios, ya que la uva entró en las bodegas en excelentes condiciones sanitarias y con parámetros analíticos que corresponden a una cosecha de extraordinaria calidad. Así lo valoró en su momento el Consejo Regulador, corroborando las impresiones manifestadas por la mayoría de técnicos del sector acerca de las magníficas expectativas de calidad que ofrecían los vinos recién elaborados.
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